Declaración

Desde el Sindicato de Trabajadores de la Docencia Universitaria, SiTraDU, repudiamos la represión sufrida el lunes 21 de marzo de 2021 por vecines de la ciudad de Paraná que trataron de impedir la tala de los árboles de avenida Racedo. Hubo personas detenidas, golpes y forcejeos con una patota de la UOCRA primero y con la policía provincial después, quienes en lugar de proteger a los manifestantes de la agresión, intervinieron para detener a dos manifestantes que abrazaban un árbol y se comportaban pacíficamente. Repudiamos y denunciamos estos hechos que sucedieron, además, ante la anuencia y ausencia de autoridades políticas y judiciales.

Es todo un símbolo que, en la semana de un nuevo aniversario del Golpe de Estado que dio inicio a una de las dictaduras más sangrientas de nuestra historia, se reprima a quienes luchan ocupando el espacio público en reclamo del derecho de todas las personas a tener buenas condiciones de vida. Nos parece una terrible paradoja - y quizá una metáfora de algunas cosas - que mientras se propone desde los movimientos de derechos humanos, instituciones y algunos gobiernos plantar treinta mil árboles a lo largo y a lo ancho de nuestro país para recordar a desaparecides, preses y asesinades, se pretenda también talar árboles de decenas años para ensanchar una calle sin escuchar lo que están planteando hace meses vecines y manifestantes, que necesitan otras obras más urgentes y necesarias. Sentimos estas aparentes “contradicciones” como expresiones de cinismo que nos resultan intolerables.

Hemos aprendido en las calles, en tantos años de lucha, que ni la tierra ni nuestros cuerpos son territorios de conquista y que la desobediencia es un derecho y muchas veces también una responsabilidad que tomamos en nuestras manos para impedir que continúen el saqueo y la dependencia. En Argentina tenemos sobrados ejemplos de que podemos organizarnos para luchar por lo que creemos justo: las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, las luchas contra la megaminería y la expoliación de nuestros recursos, las asambleas en defensa del ambiente, los movimientos de mujeres y disidencias, los piqueteres y desocupades, son ejemplos de algunos de los grandes movimientos democráticos que han intervenido frente al avasallamiento de la vida. Este proyecto que se pretende llevar adelante desde el gobierno de la ciudad de Paraná no tiene licencia social. Se ha desoído insistentemente el reclamo de los vecinos. Por eso, desobedecemos públicamente a la que se pretende ley sin nuestro consentimiento, argumentando a favor de un derecho que se ha conculcado: el derecho a una vida vivible.

Las Universidades, en tanto que públicas y autónomas, no pueden eludir su responsabilidad frente a estas situaciones. En particular, la Universidad Nacional de Entre Ríos debe acompañar, apoyar y reivindicar públicamente este acto ciudadano y es por esto que exigimos un posicionamiento de sus autoridades al respecto. Por otra parte, la UNER puede aportar desde sus saberes específicos para proponer soluciones que mejoren la vida de las personas y el ambiente; docentes e investigadores de varias carreras, algunas de las cuales se dictan en Oro Verde y Paraná, junto a graduades y estudiantes, podrían pensar junto con les vecines estrategias y proyectos. Al mismo tiempo, este intercambio también permitirá que desde la Universidad podamos nutrirnos de esos saberes y aprender, para conocer mejor la realidad y transformarla.

Desde SiTraDU nos solidarizamos con vecines y manifestantes, repudiamos la represión, y convocamos a todes a participar de las actividades propuestas, entre ellas el acampe y la vigilia, hasta tanto se suspenda la tala de árboles en forma definitiva.