Este martes 16 de marzo de 2021 realizamos la Asamblea para definir el mandato de nuestres representantes para el Congreso de CONADUH convocado para el viernes 19.
Desde hace años el salario docente pierde frente a la inflación, profundizándose la merma de su poder adquisitivo de manera más aguda desde el año pasado. De acuerdo a los números de inflación oficial, incluida la proyección para este año, la pérdida llegaría al 60%, mientras que la recomposición salarial que ofrecería el gobierno (aún no hay confirmación oficial) podría rondar el 30%. Además, el año pasado tras un 7% inicial se sucedieron aumentos en cómodas cuotas de 2%, 4%, y 4% que recién se terminarán de cobrar en abril de este año. La pandemia no puede ser excusa para que les trabajadores sigamos pagando los costos mientras las grandes riquezas aún negocian su aporte –en cuotas– por única vez y mientras grandes empresas evaden –sin controles de exportación– millones de dólares diariamente. Frente a esta inequidad se suma la dilatación de la convocatoria a las paritarias vencidas en febrero.
Nuestra asamblea decidió mandatar a sus congresales para exigir la apertura de paritarias y un aumento que nos permita recuperarnos en la carrera que nuestros salarios pierden contra la inflación (dada la enorme brecha acumulada, sería aceptable un aumento del 50%). Debido a la confusión que producen los porcentajes y cuotas en distintas fechas, nuestros congresales también promoverán que se vuelva a discutir el reclamo en torno del salario inicial del Auxiliar de 1ra con Dedicación Parcial (cargo testigo) que a marzo de 2021 es de 22.867 de salario neto, pero que por garantía salarial asciende a 27.500 (lo cual aplasta los salarios de las restantes categorías). Como referencia, según el INDEC una familia tipo necesita de 25.000 sólo para cubrir sus gastos de alimentación y no caer en la indigencia, mientras que la Canasta de Consumos Mínimos (que incluye costos de vivienda) calculada por ATE-INDEC para una pareja de 35 años con dos hijes en edad escolar se encuentra en unos 86.000, para no caer debajo de la línea de pobreza.

La Asamblea también definió una serie de reclamos a nivel de la UNER:
Que se instituya la Comisión de Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (CyMAT), con nuestra participación sindical, que debería funcionar y asesorar a la Paritaria de Nivel Local a través de la Comisión de Higiene y Seguridad, que es el ámbito establecido para discutir los protocolos que resguarden la salud y la seguridad en la Universidad. Debe considerarse la situación particular de cada facultad, pero en el marco de políticas y acciones comunes a la UNER.
Que en las facultades se realicen reuniones periódicas ampliadas de Consejo Directivo para discutir la modalidad del dictado de clases, con capacidad para redefinir las decisiones de acuerdo a la evolución de las condiciones de la pandemia. La perspectiva predominante entre nuestros afiliados es que, salvo excepciones justificadas, el retorno a la presencialidad ocurra una vez que hayamos accedido a la vacunación. También se puede promover la realización de algunas actividades presenciales como el acceso a bibliotecas y fotocopiadoras, la toma de exámenes individuales, etc.
La exigencia de la apertura de las paritarias locales. Mientras se discuten las paritarias nacionales, la Universidad Nacional de Entre Ríos necesita convocar al ámbito local, ya que es el espacio en el cual nuestras particularidades pueden ser atendidas.
La presentación de una nota al Rector solicitando los informes que den cuenta del presupuesto ejecutado en el 2020 y lo previsto para el 2021. Debido a la toma de conocimiento que hemos tenido acerca de la complicada situación que la UNER viene atravesando desde hace años, creemos necesario hacer uso de nuestro derecho a la información y conocer cómo se ha ejecutado el presupuesto 2020 y saber qué nos espera para el 2021.