En la última Asamblea de SiTraDU (del 19 de febrero de 2021) discutimos principalmente la situación frente al inminente inicio de clases en el contexto de la pandemia y los puntos específicos que en una próxima reunión le plantearemos al Cr. Andrés Sabella, Rector de la UNER. Resumimos a continuación los puntos centrales.
A diferencia de otras universidades, en la UNER no hubo ningún reconocimiento de gastos por la virtualidad. Tampoco han habido espacios efectivos de discusión sobre la manera en que afrontaremos el cuatrimestre que se inicia, ni preparativos ni comunicaciones suficientes para que sea previsible el modo en que se planea un regreso a las aulas, que parece obedecer más a una presión externa que al resultado de la deliberación de los órganos autónomos de nuestra institución.
Se habla de bi-modalidad de cursado (virtual y presencial) pero no está claro cómo se garantizará, sospechamos que las autoridades cuentan con multiplicar la exigencia sobre nuestros ya intensificados trabajos. Contrariamente, no hemos escuchado nada sobre refuerzos de cargos y designaciones para enfrentar este doble trabajo, ni está claro qué pasará con quienes, sin pertenecer a los grupos de riesgo, tienen a su cargo el cuidado de familiares que sí lo están.

El inicio de clases es inminente y las condiciones son parcialmente inciertas, lo que implica un nivel de incertidumbre e improvisación que dificulta la planificación de nuestras clases y de nuestras vidas, por ejemplo la decisión de viajar y alquilar por parte de quienes viven lejos de su facultad, o el modo y exigencias del dictado de las clases. Además la situación es muy dinámica, surgen diversas dificultades en la forma de implementar el cursado (¿cómo se trasladarán los estudiantes siendo el transporte público tan deficiente?), y aparecerán a lo largo de los meses nuevos desafíos por la posibilidad de rebrotes y la difusión de cepas más contagiosas antes de que se complete el esquema de vacunación. Por este motivo proponemos una instancia de discusión permanente de todos los claustros en la que podamos participar como sindicato, para evitar la elaboración de protocolos que no se pueden cumplir o medidas unilaterales y estáticas que no responden a las necesidades específicas y cambiantes de las realidades de las distintas facultades. Entendemos que la decisión más razonable sería mantener la virtualidad durante el primer cuatrimestre y retornar a la presencialidad cuando ya la vacunación se haya efectivizado.
Reafirmamos nuestro reclamo de que no recaiga en el alumnado y los docentes la garantía del acceso a la educación superior, ya que ésta es responsabilidad del Estado. La virtualidad fue sostenida gracias a nuestra infraestructura individual en términos de equipamiento, espacios y conectividad. Por esto entendemos que una parte del presupuesto de la universidad originalmente destinado al funcionamiento (servicios, viáticos, etc) debería destinarse a solventar los gastos reales que la pandemia nos obligó a realizar, y entendemos que la Universidad debe resolver los problemas de acceso que aún persisten. Frente a un reclamo previo, se nos ha dicho que las cuentas están en rojo y que no hay recursos, por lo que entendemos que debe haber un informe de gastos. Finalmente, también vamos a reclamar nuestra participación sindical en el espacio de discusión de condiciones de trabajo (CyMAT).
La reunión de las representantes de SiTraDU con el Rector está pautada para mañana martes 9 de marzo. Saludos cordiales.